28 noviembre 2009

R.I.P. Boulevard



Voy a los cementerios pocas veces,
y nunca voy el día de difuntos
cuando huelen a flores de disculpas y olvido.

Todo luce brillante,
lágrimas de neón
resbalan de los ojos ausentes
como resbala el tiempo
por los sudarios apolillados.

Disfraz de crisantemo y palmatoria
al son de plañideras,

y mientras
se olvidan de los vivos nuevamente.



Luisa Arellano

Imagen tomada de Google

41 comentarios:

Jesús Arroyo dijo...

Nunca me acerco a cementerios
por mas muertos que allí tenga,
limpiar la losa no hace falta
si limpios tengo los recuerdos.

Besos, Luisa.

Luisa Arellano dijo...

Eres de los míos entonces, Jesús. Las parafernalias para quedar bien con familiares, vecinos y conocidos, no las soporto.

Hay que cuidar a los vivos. Eso si que es importante.

Un abrazo.

Antonio del Camino dijo...

Coincido con ambos. Buen poema. Me gusta el título, cargado de ironía.

Un abrazo.

Luisa Arellano dijo...

jejeje, es que es lo que parecen en esas fechas de difuntos los cementerios, Antonio, auténticos bulebares atiborrados de gente ¿pesarosa? ;)

Un beso.

María Socorro Luis dijo...

Recuerdo a mis muertos en la intimidad y en cada detalle. Tampoco voy nunca a cementerios ni a funerales.
Un abrazo en la complicidad, querida Luisa.

Soco

Luisa Arellano dijo...

Bienvenida al club, Soco.

Un beso enorme.

Terly dijo...

Mi madre y un hermano, encinerados, mi padre, en el cementerio de Cáceres. Me gusta rezar con frecuencia por ellos y a decir verdad echo de menos, por la distancia, no poder visitar de ven en cuando la tumba de mi padre.
Los recuerdo a todos, pero tampoco me olvido de los vivos.
Gracias querida Luisa, por tu visita al cuento de Navidad de mi madre y por el bonito comentario que sobre ella has dejado.
Un beso, paisana.

Luisa Arellano dijo...

Y así debe ser, Terly, que al cementerio vaya quien de verdad quiera honrar a sus muertos y en el momento que crea oportuno.

He conocido gente que contabilizaba las flores y luego ponía a parir a los que según sus cuentas les faltaban y otros peores aún, que en vida pasaron del finado olimpicamente y luego les faltaba tiempo para presentarse con lloreras y grandes manojos de flores el día de difuntos.

Creo que está claro a los que yo me refiero y esos por desgracia son muchos y sinceramente... me repatean.

Ha sido un placer pasear la Historia de Navidad de tu madre.

Un abrazo.

MiLaGroS dijo...

Pues yo pienso igual que tú Luida Ya no voy al cementerio hace muchos años el dia de difuntos porque todo es un cotilleo y una superficialidad enorme. Me pasa lo mismo en la semana Santa. Todos se emocionan al ver al Cristo de la cofradía y lo adornan con claveles y que solo está todo el año. Que solos se quedan los muertos. ¿ quien decía eso?. No lo recuerdo ahora. Como siempre un poema genial. Besos poeta

Luisa Arellano dijo...

De esas telerañas estamos bien cubiertos, cuánta falacia arrastramos!

Lo de "¡qué solos se quedan los muertos!" lo dijo Becquer, Milagros.

Besitos

Rayuela dijo...

Sólo una vez fui al cementerio, a acompañar a un gran amigo.Y ví las lágrimas de neón y el el disfraz de crisantemo.

Muy buen poema, muy buen título.

Besos!*

Adolfo Payés dijo...

Me gusta leerte siempre.. y me voy con el deseo de regresar..


Un abrazo
Saludos fraternos...

Que tengas una feliz semana..

RAFAEL LIZARAZO dijo...

Hola, Luisa:

"Si me quieres regalar una flor, dámela en vida, no esperes para llevarlas mi tumba"

Pintas muy bien, en tu característico estilo, la realidad de costumbres ancestrales.

Abrazos.

Poseidón dijo...

Hola querida paisana,

de acuerdo contigo y las parafernalias para mi tampoco.

Recuerda que publique un post que decia ;

"Amemosnos en vida"

Aimons nous vivants.

Pero que guste leerte.

besos

Abi E. dijo...

Hola Luisa, varios días sin coger el ordenador y estoy de gira por los Blogs que mas me gustan, para ponerme al día dentro de mis posibilidades.

El tema de los cementerios es muy particular, desde el que va cada día hasta el que no va nunca.

Una forma muy particular y brillante de verlo, como siempre. Un placer visitarte de nuevo.

Un beso

Luisa Arellano dijo...

Es habitual encontrarlos, Rayuela, mucho más habitual de lo que en principio pueda parecer.

Un beso grandote.

Luisa Arellano dijo...

No sabes como agradezco tus palabras y tu compañía, Adolfo.

Te admiro.

Luisa Arellano dijo...

Es cuando mejor lucen las flores, Rafael, en vida. Al igual que los te quiero y los besos y el cariño.

Sabias palabras, mi querido amigo.

Un beso.

Luisa Arellano dijo...

"Amémonos en vida" Amémonos, mi querido paisano y el mundo tendrá un color diferente.

Besos.

Luisa Arellano dijo...

Si, Abi, hay muchas formas de procesar la muerte de los seres queridos y todas ellas respetables, pero cuando la hipocresía está de por medio, es deleznable.

Bienvenido a los blogs de nuevo.

Un beso.

Pilole dijo...

Totalmente de acuerdo contigo. Hay mucha hipocresia. Nunca me gustó ir al cementerio.

Nancy dijo...

Luisa querida, qué forma (como siempre) de decir las cosas. Me encanta.
Yo adoro el cementerio general de mi ciudad, pero no voy por alguien en especial... solo porque me gusta. Es un lugar que atrapa todos mis sentidos: lleno de historias, de arte, de recuerdos y de olvido...
En ese cementerio hay de todo... hasta montículos de civilizaciones prehispánicas.... toda una joya.
Apapachos

Narci dijo...

Fiel definición de los cementerios en ese día. Yo sí voy, no sólo el día de difuntos, voy cada vez que tengo ocasión. Ayer la última vez. Eso sí, lo prefiero como ayer, solitario, bajo una lluvia cálida con la bruma entre los pinos. Es entonces cuando intimamente puedo entregarme al recuerdo, lo cual no significa que tenga que ir allí para recordar. Recuerdo a diario, y si tengo que llorar, lo hago a solas.

Un beso

Juan José Romero M-E. dijo...

Sobre la tumba, la flor,
se marchita lentamente
una lágrima se seca
una oración permanece.

Un beso.

Luisa Arellano dijo...

Estamos totalmente de acuerdo, Pilole. Gracias por tu presencia mi paisana inquieta.

Muchos besos.

Luisa Arellano dijo...

¡Qué lujo de cementerio, Nancy!Es cierto que los cementerios son lugares donde el recogimiento es algo especial.

Confieso que a veces he ido al cementerio por gozar de ese recogimiento y silencio especial que hay en ellos habitualmente y me he sentido muy a gusto, incluso he escrito algún poema que otro allí, pero también te confieso que hubo gente que se escandalizaba y que me miraba como un bicho raro cuando se enteraban...
Nunca entenderé ese miedo que algunos tienen a estar solos en un cementerio.

Besos y apapachos.

Luisa Arellano dijo...

Me alegra encontrar a alguien que actúa como yo :)

jejeje Somos raras Narci, tenemos que reconocer que somos raras porque no vemos los cementerios desde la perpespectiva habitual.

Besos.

Luisa Arellano dijo...

Qué diferente este blog al otro, Terly. Éste no lo había visto, ya pasaré con más calma.

El poema es muy bonito.

Besotes.

anabel dijo...

Lo que queda de mis seres queridos muertos esta en mi corazon, no en el cementerio.

Un abrazo.

Antonio Castellón dijo...

Hola, Luisa.

Pues a mí me gustan, pero no ese día sino otros más tranquilos, precisamente por el olor a soledad, a calma, y por ver toda esa colección de nombres y memorias. Y me suelo preguntar a veces: ¿y éste quién sería? ¿cómo viviría? ¿qué sueños tendría?
Cosas así.

Un abrazo.

(y una pregunta técnica: ¿cómo haces para poner una imagen gif, de esas que se mueven, como aquella que pusiste del camino bajo la lluvia?)

conxa dijo...

Me quedo con los vivos.
Recuerdo un escrito que hice cuando era una jovenzuela veinteañera, en el que hablaba, de ¿como voy a querer a los muertos? si yo les amaba por sus gestos,sus palabras y sus actos y ahora no tenian nada de eso.....

Era bonito.Una lastima que dejara de escribir jejejeje

Luisa Arellano dijo...

El mejor lugar para conservar su esencia una vez se nos marcharon, anabel.

Abrazos.

chaconi dijo...

llevas toda la razón Luisi. Sería imposible explicarlo mejor. Besos

MarianGardi dijo...

Me encantan las poesías protesta y tú eres genial para ellas.
Un fuerte abrazo mi compañera de letras

Caminante dijo...

- Entro para decirte que hoy a primer hora publiqué tu texto...

A VECES LA RENUNCIA: Luisa Arellano
(Publicado por Luisa Arellano en 1.11.09 en su blog El Blues de las Encinas cuyo lema es "Dejaré retazos de mí, poquito a poco... " Datos personales: Mujer, Sin ánimo de lucro, Ubicación: Navalmoral de la Mata (Cáceres). Intereses: La buena gente.
Luisa es una de las participantes en el Encuentro Poético de La Lobera (...)

- y ya que estoy aquí te digo...
NUNCA voy a las cementeriosa SALVO para los entierros familiares o de personas realmente allegadas emocionalmente.

Besos y hasta otro día. PAQUITA)

Luisa Arellano dijo...

Ya ves lo que le he respondido a Narci, Antonio... que yo he escrito algún poema que otro en un cementerio y es cierto, en soledad se está bien allí.

En cuanto a tu regunta técnica, tengo que decirte que yo creo que estás en un error, que yo me acuerde, no he puesto nunca Gif. Una vez lo intenté, pero el muñeco en cuestión no se movía... a ver si nos lee alguien que sepa y nos lo cuenta.

Un beso.

Luisa Arellano dijo...

¡qué pena que no lo conserves, Conxa, seguro que era buenísimo!

Besazos, preciosa.

Luisa Arellano dijo...

Mis besos, Chaconi, y le das alguno de mi parte a esa niña tan linda que tu sabes.

Va un montón de ellos.

Luisa Arellano dijo...

¡Ay, marian! que no nos quiten nunca el derecho al pataleo.

Un beso, video-recitadora. :)

Luisa Arellano dijo...

¡Paquita, qué ilusión me ha hecho! Muchas gracias, guapetona!

Besos

Nancy dijo...

Jajaja, tienes razón, querida Luisa. Siempre hay gente que te ve raro por ir allá solo a meditar, a respirar otro aire...
Imagínate, yo una vez me cité con un hombre en el cementerio, jajaja, estaba tan loco como yo porque no le pareció raro... Mis amigos casi me matan cuando les conté.
apapachos