17 agosto 2006

BAJAS DEMOGRÁFICAS

Doble silencio roto
por el aire que silba en la ventana.
Sala fría
donde espero el paso de segundos como ausencias.

Atraviesan las voces de hojalata
los pasillos colmena solados de lamentos, carrasperas
y ganas de vivir al otro lado de las puertas.

En la quietud
sobrevuela la muerte
convidado de piedra,
y el halo de esperanza,
contrafuerte de vida,
trama y urdimbre de los deseos
se pudre sin remedio.

Unos cuantos serán los elegidos
como baja demográfica.
Rutina de la vida.

Pasos quedos en la noche silente.

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L. Arellano
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