13 enero 2009

MADEJAS DE INTERROGACIONES


Como un hacha derribando cipreses
me acerco a los neveros
y descongelo sombras

las primigenias
las de dentro del útero

aquellas que son el manto graso del nonato
y que se confabulan
contra la lucidez de los designios
en madejas de interrogaciones
indisolubles.

Descongelo las sombras
y en el poso
una anciana me ofrece mis cenizas.


Luisa Arellano

38 comentarios:

MarianGardi dijo...

Menuda complejidad ha surgido de tus entrañas este dìa Luisa:

las primigenias
las de dentro del ùtero

-"No podian ser otras
eran esas"-.

que son el manto graso del nonato
y que se confabulan
contra la lucidez de los designios
en madejas de interrogaciones
indisolubles.

Profunfo, profundo como las raices
del àrbol de la Vida.
Ay! Què cosas tiene exirtir
Te abrazo fuerte compañera

Antón Abad dijo...

Puedo intuir los posos que anuncian un enigma, puedo ver su talento para la poesía, pero como hombre, creo que nunca podría llegar lo suficientemente cerca de las sombras congeladas en las simas de una mujer. Quizás es por eso la imparable atracción de los sexos; unos códigos insondables a los que intentamos acceder por el único camino que somos capaces de ver los machos. Claro que también existe la prosaica posibilidad de que ese misterio nos tenga realmente sin cuidado, y busquemos en lo recóndito de las hembras un alivio a tensiones impuestas con fines bastante claros, y después, para rematar la faena, un cigarrito.

Marian Raméntol Serratosa dijo...

POr Dios Luisa!! ese final vale un libro entero!

Un besazo!
Marian

conxa dijo...

Te leo, leo a tus comentaristas y concluyo:

Me he perdido.

Bueno tu ya sabes lo que hay.

besos

marisa dijo...

Estoy con marian¡qué final! Colofón perfecto, rotundo...Me rindo a tus versos querida amiga. Un abrazo

CaminanteDeNoche dijo...

Que enigmático poema, Luisa, me has dejado boquiabierta...
Quizás porque al principio, en los genes ya viene marcado parte de nuestro destino y final.

Muchos besos, poetaza.

Georgia dijo...

Misterio, reflexión, desgarro...te leo en esencia en este poema...

que bueno estar siempre cerquita

Rosa dijo...

Esencia de vida... desgarrador y profundo. En cualquier caso es muy intimista no?.

Un abrazo.

Gloria dijo...

Estoy con Marian es un final brillante y todo el poema da que pensar en la vida...la muerte.

Un beso enorme desde Barcelona

Glòria

RAFAEL LIZARAZO dijo...

Hola, Luisa...

Un poema muy personal, muy femenino y lleno de interrogaciones tras el misterio de las sombras.

Y finalmente encuentras tus cenizas, decantadas en manos de una anciana.

Un abrazo.

Nancy dijo...

He leído el poema tres veces. Porque a la primera me impresionó, principalmente por ese final tan... contundente. La segunda para saborearlo mejor. La tercera, porque algunos comentarios me hicieron ver aristas que no vi desde el principio. Lo seguiré leyendo y seguiré encontrando muchos extemos de madejas escondidas.

ybris dijo...

Te leo como a quien se interroga sobre la totalidad de la propia vida, desde la niñez a la vejez, desde la curiosidad infantil al cansancio senil, desde el origen hasta el final.
Y coincido contigo en la indisolubilidad con que se enmadejan las preguntas.
Y en lo difícil de todas las respuestas.

He dado un paseo por tu blog y me ha encantado.
Enhorabuena por tu trabajo.

Besos.

Luisa Arellano dijo...

Buenos días, MarianGardi, las complejidades forman parte de nuestro yo.

Empiezan y terminan en nosotros mismos.

Tienes razón: ¡qué cosas tiene existir! :)

Complicado, complicadísimo.

Un beso.

Luisa Arellano dijo...

Es evidente que esta introspección, aun inconscientemente, está hecha desde el lado femenino, y que llegué a la conclusión de que nuestra esencia, esa madeja de interrogaciones, es un bucle infinito que nos devuelve a los orígenes para buscar las respuestas en la propia vida.

Me gustan tus reflexiones y pienso:

¿Encontraron los hombres ya esa respuesta y de ahí su pragmatismo o por el contrario se trata sólo de indolencia y comodidad desde ese puesto que la naturaleza les adjudicó para sus fines? ¿Serán nuestras sombras más sombras porque en nosotras se produce el milagro de la vida?

¿Existe la diferencia de estás interrogaciones desde el punto de vista de cada género? ¿Realmente son tan diferentes nuestras sombras? ¿En verdad, no compartimos el qué somos y el adónde vamos?

No sé si seré un bicho raro, pero como ves yo sigo liando la madeja a pesar de que en el fondo, muchas veces, también me gustaría “rematar la faena, fumando un cigarrito”

Le mando un beso recatado, Sr. Abad.

conxa dijo...

hecho el Meme que me pasaste!!

Aseret dijo...

Valla, valla. Desde la misma esencia.
Es lo mismo llamarte Sol, que Luisa.

Un rebesote. Me ha encantado el poema, un fuerte abrazo.
Y muchos besotes.

Luisa Arellano dijo...

Dicen en mi pueblo: "quien hace un cesto, hace ciento, si tiene paciencia y tiempo" jejeje

Habrá que desarrollar ese final, marian.

Un millón de besos!!

Luisa Arellano dijo...

Que no conxa, que no. Tú sigue leyendo verás como es que si :)

Además tienes una poeta en la familia: vete preparando!

Gracias, un millón de gracias por ser como eres.

Luisa Arellano dijo...

Marisa, qué cielo eres y con que buenos ojos me miras.

Yo disfruto, si vosotros disfrutáis.

Un besazo.

Luisa Arellano dijo...

Matilde, ya ves, cuando me pongo a pensar me pasan estas cosas :)


Besotesssssssss.

Luisa Arellano dijo...

En la eterna búsqueda interior, Georgia. Un viaje que me produce más de un desvelo.

Ya te dije que me he alegrado mucho de tu vuelta.

Abrazo grandote.

Luisa Arellano dijo...

Pues, no lo había pensado, Rosa, es una instrospección, luego supongo que si. :)

Besazo

Luisa Arellano dijo...

Mi querida Gloria, sabes que me alegra muchísimo verte aparecer por esta casita ;)

El poema es para seguir pensando... vida, muerte, orígenes, destinos.., razones...

Un beso enorme.

Luisa Arellano dijo...

A veces me avasallan las interrogaciones, Rafael y a veces también encuentro respuestas, mas o menos claras, más o menos densas... como vivir.

Un beso, poeta de la sensibilidad.

Luisa Arellano dijo...

Creo que si, Nancy, que seguirás la madeja y la punta esté donde empezaste y habrá más puntas y así en ese bucle infinito al que me refiero.

Gracias contadora de historias y anécdotas.

un beso

Walter Portilla dijo...

Querida Luisa, discúlpame pero no me gusta lo que entendí, no me gusta que hables así, nos dejas inconclusos, al menos a mí.
Pero te abrazo Luisa, dame luz, no me confundas.

Luisa Arellano dijo...

Mi querido Walter,


Sé que el poema es críptico y que el tema siendo una introspección le puede añadir dificultad, pero en los comentarios de los compañeros y en mis respuestas hay ya claves y explicaciones para llegar a entender lo que digo.

El poema habla de las preguntas que las personas nos hacemos sobre nuestra esencia, sobre lo que somos, lo que hacemos, como nos comportamos… sobre nuestro yo. Siempre hay preguntas que son nuestras madejas de interrogaciones que quisiéramos desentrañar en este enigma que es la vida.

El final del poema es lo que yo, en mi introspección, me encuentro cuando busco las respuestas: otro enigma; que me remite invariablemente al enigma que pretendía solucionar, es decir a la vida y su ciclo imparable vida-muerte.

Como le digo a Antón Abad “ …con esta introspección, llegué a la conclusión de que nuestra esencia, esa madeja de interrogaciones, es un bucle infinito que nos devuelve a los orígenes para buscar las respuestas en la propia vida”

Es decir, que estamos como al principio: liados con la madeja de interrogaciones de la cual unas veces somos capaces de encontrar las respuestas y otras no y que así será para los que sigan tras nosotros.

No me dices que es lo que has leído y no te gusta, por lo que me estoy devanando los sesos para ver si acierto con tu disgusto, que no comprendo.

Marian, por ejemplo, apunta a que el final daría para un libro entero. Claro que sí, en el enigma final tenemos todo a mano, las preguntas y sus posibles soluciones si es que somos capaces de dar con ellas, porque estamos de nuevo viviendo, con todas las dificultades que tiene vivir. Caben todos los temas y siempre generarían muchas más preguntas. Antón mencionó posibles planteamientos según el género y surgieron un montón de preguntas más. La madeja no deja nunca de crecer y la vida es tan complicada si la miramos en profundidad que a veces es bueno tomarnos un respiro y dejarnos llevar simplemente.

Espero haber sabido explicar y haberte dado luz. Por cuestión de espacio y tiempo, si quieres puedes escribirme a la dirección de correo que tienes mía.

Un beso grande.

MBI dijo...

Cést la vie...

Luisa Arellano dijo...

Ybris, la vida es así, rodeada de incógnitas.

me alegra que hayas venido, gracias.

Luisa Arellano dijo...

Eres una cumplidora, Conxa.

Te mando un beso grande, grande.

Luisa Arellano dijo...

Así es, Teresa, rebuscando por dentro a ver si encuentro respuestas.

Gracias por estar siempre.

Luisa Arellano dijo...

Pues si, MBI, c'est la vie...con alguna que otra complicación pero... c'est la vie.

Antonio Castellón dijo...

Gracias, Luisa, por descongelar las sombras. Estaba muy fría esta noche.
Madejas de interrogaciones... Cierto, somos seres inquisitivos por naturaleza, eso es precisamente lo que nos hace humanos, y la falta de respuestas lo que nos desespera. Pero creo que hay otra forma de preguntar, una forma rara que lleva implícita la respuesta.
El problema está en el 'yo', que se siente burbuja en un mar helado. El 'yo' que está hecho de cenizas. Fuera de ese 'yo', sólo hay océano. ¿Te imaginas a una gota haciéndose preguntas en medio del mar?
Lo de preguntar está bien, puede ser hasta divertido, un juego, un baile de la conciencia, pero cuando se levanta la sombra hay que ponerse serios y mirar más allá de la barrera, respirar y sonreir. No, no somos burbujas. Somos el océano.

Un beso sin sombras, Luisa.

Rocío dijo...

Hola te encontré el blog en Aires Gallegos y vine a visitarte.

Muy bellas letras, nos vemos

Rocío

Luisa Arellano dijo...

Antonio, eso es ver la botella medio llena y lo demás son cuentos jejeje.

Me parece una manera preciosa de evitar los ahogos y las congojas.

Es una alegría tenerte aquí.

Nos seguimos leyendo.

Un beso grande.

Luisa Arellano dijo...

Rocio, muchas gracias por venir. Tienes las puertas abiertas para volver cuando gustes.

Un abrazo.

Gárgola dijo...

Querida Luisa,
Nos vamos cruzando en muchos sitios por esta intrincada red. Son tantos, que supongo que no es coincidencia y sí el reflejo de que nos gusta la poesía y las letras bien hilvanadas. No tengo tu ingenio ni tu técnica, el mío es la intuición y las ganas de escribir. Algunas veces me complace el resultado, otras no tanto... Ya había venido antes sin dejar mi rastro, pero este brillante poema y todo lo que me despierta me ha animado. Y sí, para mí, la gracia está en confabular contra los designios, aunque sea con interrogaciones, algunas lágrimas y mucha risa.

un beso

Luisa Arellano dijo...

Pues nos ha pasado a las dos lo mismo, yo también me había fijado en los cruces, te he visitado y he disfrutado en tu blog. No seas modesta, allí tienes cosas que son más que interesantes. Yo soy sólo aprendiza de poeta y además tengo un contratiempo y es que en inglés si me sacas del "yes" me pierdo :)

Te voy a enlazar, que es la única forma que tengo de organizar mis visitas pues siempre estoy falta de tiempo. Para mí es un honor.

Un beso grande, nos leemos :)