08 febrero 2009

¡En la puta hora...!




Vio venir el puño cerrado hacia su cara y en un acto reflejo se apartó, pero le dio de pleno en el hombro y salió disparada contra la mesa de cocina. Rebotó y cayó al suelo aturdida. Como pudo se acurrucó cubriéndose la cabeza con los brazos sin poder evitar las patadas que arreciaban a la vez que los gritos e insultos.

-¡Mala puta, en la puta hora que me casé contigo! ¡Inútil, tú no vales ni p’a tomar por culo! ¡Guarra! ¡En la puta hora…!

No podría decir cuanto duraron los golpes y las voces. Con el tiempo había aprendido a dejar su mente en blanco y se hacía un ovillo mientras Elías le golpeaba sin compasión y sin motivos. Sangrando por la nariz y con el labio partido, lloraba en silencio esperando el final de la tortura.

Por cansancio dejó de golpearla pero siguieron los insultos mientras iba y venía tambaleándose por el alcohol y dando puntapiés a todo lo que encontraba a su alcance. Vomitó y como tantas otras veces, babeante, se acurrucó a su lado y repitió la cantinela.

-Perdóname, Rosa… No llores…te quiero mucho… para mí no hay en el mundo otra-mujer-que-no-seas-tú. Me… me pones nervioso… no me gusta llegar y que no estés… -se levantó de un salto- ¡me gusta tener a mi mujercita en casa cuando llego! -decía con los ojos vidriosos -Yo te quiero- Sentenció.

Elías se metió a la ducha y cuando salió, Rosa aún permanecía agazapada.

-Para que veas que tu marido es un hombre de los pies a la cabeza -le dijo con sonrisa de Joker- voy a buscar un trabajo, te traeré mucho dinero y así vivirás como una reina sin ir a trabajar. ¡Venga arréglate! Voy a ver a los de la carretera por si necesitan gente y luego tengo que ver a mi madre y tú te vienes conmigo -Recalcó levantado la voz- Y deja de jimplar que no es para tanto. Ya conoces mi pronto.

Ella siguió sin moverse y él salió de la casa como si nada hubiese pasado, apestando a colonia, trastabillando aún y atusándose el cabello.
Entonces Rosa se incorporó y, con la inercia de lo rutinario, se dirigió al cuarto de baño para asearse.


Hacía quince años que se habían casado. Al principio era diferente, o al menos a ella se lo pareció, pero lo bueno terminó pronto. Elías bebía continuamente y terminaban echándole de todos los trabajos. Su carácter se agrió y volcaba en ella toda su agresividad. El único dinero que entraba en casa lo ganaba Rosa trabajando en cuantos sitios podía y él se lo arrebataba sin miramientos para malgastarlo.

Llevaba demasiado tiempo aguantando palizas. Había intentado por todos los medios que Elías cambiase pero todo fue en vano; hasta una vez se atrevió a sugerir a su suegra que Elías tenía un problema grave y que debían ayudarle.

-¡Vamos, Rosa, mi Elías bebe como beben todos los hombres. Todos alguna vez llegan a casa algo alegres, pero eso no significa nada. Tú eres la que tienes que saber llevarle, cuando una mujer es como Dios manda los hombres son como borreguitos. Mi Elías te quiere mucho y si alguna vez se le va la mano será con razón, que a las mujeres hay que atarnos corto.

La única familia cercana que le quedaba era su prima Raquel que vivía lejos, le había contado lo que le ocurría y siempre se había ofrecido a recogerla en su casa si un día se decidía a alejarse de aquel salvaje. Deseaba escapar pero no se había atrevido nunca. No obstante, siguiendo los consejos de Raquel, se las ingenió para ir guardo algo de dinero por si alguna vez reunía el valor suficiente.

Dejó correr el agua tibia de la ducha sobre ella y cerró los ojos intentando aventar la imagen del puño grabada en su retina. Poco a poco su respiración se acompasó y en su cabeza una idea comenzó a tomar forma: había llegado el día, no le aguantaba más. Ésta había sido la última vez -susurró con rabia.

Dolorida pero con decisión, Rosa, prepara la maleta y se dispone a salir de allí para no volver nunca. Coge las llaves del coche y antes de cerrar la puerta de la casa, la recorre con la mirada y piensa ¿por qué no fueron las cosas de otra forma?

Cuando va a salir suena el móvil y ve que es Elías, pero la decisión está tomada y sin contestar arroja el teléfono con rabia contra el sofá. Cierra con doble vuelta la puerta, toma aire, y sale a la calle sintiendo la fuerza de la libertad en las piernas.


Elías, en el Bar La Corona, cuelga el teléfono.

-¡Nada chico, qué no contesta!- Le dice a su amigo Antonio que le espera junto a la barra con un par de copas y cara de felicidad.
-Verás cuando se entere Rosa qué contenta se va a poner, ¡Qué suerte has tenido, Elías, qué suerte!
-¡Es verdad! Oye, Antonio -y sonríe ladino ¿Cómo se cuentan dos millones de euros? -¡Camarero, pon de beber a todo el mundo de mi cuenta que esto hay que celebrarlo! -grita desaforado y con chulería mientras agita en el aire un boleto de La Primitiva.

Luisa Arellano ©

67 comentarios:

MiLaGroS dijo...

Pues que se metan el dinero donde le quepa con perdón a los maltratadores. Has sido muy buena que le has puesto nombre de persona. Pero lo peor es que es un relato real. Besos milagros

RAFAEL LIZARAZO dijo...

Hola, Luisa...

Un relato estremecedor, no solamente en verso sabes ir directo al asunto.

En este caso, de nada sirve el dinero cuando se ha vivido en semejante infierno, demasiado tiempo aguantó Rosa y a Elias...

¿Para cuántas botellas le alcanzará lo ganado?

Solo queda desearle a Rosa que logre rahacer su vida y vivir feliz.

Un abrazo.

P.D. Gracias por tu premio y por tus amables comentarios.

María (lady) dijo...

Cuantas Rosas habrá que se reconozcan en esta histora ..
Abrazos!

JUAN JES dijo...

La Rosa de tu relato, como tantas otras, por destino manifiesto, no tenía precio...

mabel casas dijo...

tu relato es una militancia para nuestro género, denuncia, alerta, apoya decisiones...
esa es la posibilidad humilde que nos permite el ser escribientes, coparticipar en lo social especialmente en las aberraciones de maltrato

lo peor es que muchas mujeres actúan desde el machismo y las demás contra la corriente y el esfuerzo de autodefenderse

saludos desde argentina
mabel

marisa dijo...

Cuántas historias reales detrás de esa historia...Cuántas mujeres calladas, atemorizadas, atadas a una relación que las destroza física y anímicamente, incapaces de romper el fino hilo.Estreecedor y real,tan real que encoge el corazón. besos muy fuertes...

ALKAID dijo...

Escalofriante....

Antonio del Camino dijo...

Luisa, excelente relato. No sólo das testimonio de una terrorífica realidad, sino que, además, vienes a confirmar que la diosa fortuna no siempre favorece a quienes más se lo merecen.

Enhorabuena

Gloria dijo...

Acabo de hacer un comentario que no se ha publicado. Espero que este tenga más suerte.

Muy bien tratado el tema, lástima que en él podrían reconocerse muchas mujeres...!

Siempre te leo, aunque no comente mucho. Ya sabes lo vaga que soy para esas cosas.

Te está quedando un blogg muy chulo, los textos y las imágenes que lo acompañan.

Besos desde Barcelona

Glòria

Carlos Serra Ramos dijo...

Aseguro que el premio mayor fue para la mujer que al fin se decidió a romper cadenas.

A esos hombres los habrían de colgar de los huevos en plaza mayos de los pueblos, porque no sólo el mal trato es para las mujeres, sino que también averguenza al resto de los hombres por pertenecer al mismo sexo.

En cada caso es una puñalada que aesetan a la humanidad.

Mi beso, querida amiga.

Carlos
____________

Luisa Arellano dijo...

Lacerante realidad, Milagros, que hay que denunciar para erradicar de una vez por todas.

Gracias por tu compañía.

Luisa Arellano dijo...

Hola Rafael,

el premio de las mujeres que sufren situaciones como ésta o semejantes es poner distancia entre su verdugo y ellas.

Luchemos porque además tengan el premio de erradicar de la tierra a los verdugos.

Un abrazo enorme.

Luisa Arellano dijo...

Muchísimas por desgracia, María, muchas más de las que se atreven a denunciarlo y hacerlo público.

Beso.

Luisa Arellano dijo...

Su premio es la libertad, y precio indudablemente no tienen, claro que no, Juan Jes.

Un abrazo.

migul dijo...

Pobre mujer.. realmente hay demasiados casos parecidos, aunque el dinero todo lo puede arreglar...

Jaime Riba dijo...

holaaa! diuss! madre mia que semana he tenido... T.T por eso no me he podido pasar por tu blog eh?? xD pero ya estoy aquí firmandoteee! :D me encanta el post de hoy! ^^besos! hablamos!

Marian Raméntol Serratosa dijo...

Duelen estos escenarios, Luisa, duelen por reales, y pesan tanto...

Un besazo
Marian

Luisa Arellano dijo...

Bienvenida Mabel, estoy contigo en todo lo que dices y sobre todo en “que lo peor es que muchas mujeres actúan desde el machismo y las demás contra la corriente y el esfuerzo de autodefenderse”

En las palabras de la suegra, quise dejar reflejada esa parte de la mujer potenciando el machismo y justificándolo. Es tan importante que cambie la mentalidad y la conciencia de los maltratadotes, como la de las mujeres que ejerciendo el papel de madres-educadoras deben educar en la igualdad, el respeto y el amor a todos sus hijos por igual, indistintamente de su género.

Un abrazo.

Luisa Arellano dijo...

Así es por desgracia, Marisa. muchas historias idénticas que se repiten una y otra vez.

¿Hasta cuando?

Un beso grande.

Luisa Arellano dijo...

Pilar Iglesias, corazón... encantada con tu visita.

Mil besos

Georgia dijo...

me quedo con los pelos de punta Luisa...esta realidad da nauseas...pero existe y cada vez son mas y mas las Rosas que solo callan, esperando que todo cambie algún día.

Insisto debemos usar nuestra voz para gritarlo e intentar que estas mujeres salgan de la invisibilidad en las que el miedo las ha metido

te abrazo Luisa esperando que este abrazo llegue a todas y cada una de las Rosas del mundo

MarianGardi dijo...

Que relato mas bien escrito Luisa, muy bien, describes tan perfectamente la escena que se ve y se vive, se hace real.
Un fuerte abrazo

conxa dijo...

Cuantas Rosas hay !!!!

Y no todas saben o pueden tomar la decisión que ha tomado esta. ¿el dinero? no vale la pena,cuando no tienes vida.

Un beso.

estherpino dijo...

¿De qué vale el dinero si has de convivir con la violencia, los malos tratos, la falta de respeto...?
¡Que le aproveche!
Un abrazo.

Luisa Arellano dijo...

Pues si, antonio, la mayoría de las Rosas, tienen mala suerte para todo en sus vidas y acumulan una dificultad tras otra.

Gracias por tu compañía.

Luisa Arellano dijo...

Mi querida, Gloria, sé que estás ahí y eso me basta.

Muchos besos.

Luisa Arellano dijo...

Mi buen Carlos, a ver si conseguimos que esos "hombres" dejen de avergonzarnos a vosotros y a nosotras.

Un abrazo con beso.

Luisa Arellano dijo...

Migul, decimos que da igual el dinero, pero no es del todo cierto, pues muchas mujeres no rompen con su situación porque no cuentan con medios para salir adelante, la mayor parte de las veces tienen que sacar adelante también a sus hijos sin ninguna ayuda.

El dinero, aunque nos pese, proporciona estabilidad para poder cambiar de vida y el no tenerlo es un freno a tener en cuenta.

Mi consejo para ellas es no pararse ante nada, pero, sé que no es fácil.

cristal00k dijo...

Escalofriante y poderoso tu relato Luisa. Es tan habitual esa situación, que muchos sitios comom los medios, ya es "callo". Para mi es la última y la más antigua esclavitud.
En mi nevera enganchado con un imán, hay pequeño recorte de un titular, amarilleado por el tiempo que dice:
EN EL MUNDO, UNA DE CADA TRES MUJERES HA SIDO GOLPEADA VIOLADA O HA SUFRIDO ABUSOS.
Lo firman la ONU OXFAM y AMNISTIA INTERNACIONAL. Pero no parece importarle demasiado a nadie. Es la esclavitud más antigua y "asumida" que existe. Tod@s somos culpables, unos por agresión, y otros por colaboración, por omisión y por mil conveniencias más... se avanza, pero sólo a nivel legislativo. La sociología es desesperadamente lenta... y los que tienen la sartén por el mango, en la mayoría de ocasiones se resisten a "soltarlo". De una forma u otra, siempre se acaba culpabilizando a la víctima...
Ay Luisa de mis amores, que no puedo hablar de este tema... que se me va la pinza... y no quiero que se te amotinen los comentaristas...
Gran entrada amiga mía.
Un beso muy muy grande.

Nancy dijo...

Qué contenta que debe seguir Rosa lejos de ese animal.
Apapachos, Luisa, magnífico relato. Me arrancáste una serie de sensaciones a lo largo de todo tu relato.

Luisa Arellano dijo...

Hola Jaime,

me alegra saberte estudiando las obras y con tantos planes.

Un abrazo.

Luisa Arellano dijo...

Estas mujeres necesitas mucha ayuda para salir de ese tormento, marian.

Ojalá seamos capaces de infundirle valor para alejarse y vivir en libertad.

n beso, mi lady

Luisa Arellano dijo...

Georgia, tus palabra en particular "debemos usar nuestra voz para gritarlo e intentar que estas mujeres salgan de la invisibilidad en las que el miedo las ha metido" le harán mucho bien a una de estas Rosas, que sé está leyendo.
Ojalá seamos capaces de ayudarla a salir de su miedo, si lo conseguimos, aunque sea sólo con una, habrá merecido la pena.

Un beso muy grande.

Luisa Arellano dijo...

Gracias, Marian Gardi, esperemos dar frutos...

Un beso, mi niña.

Luisa Arellano dijo...

Si, Conxa, cuántas y con cuántas y variadas problemáticas, pero todas con la causa común de tener una pareja verdugo.

Deben encontrar la salida a su laberinto impuesto.

Besos.

Luisa Arellano dijo...

Hola Esther, el dinero de la historia, claro, que si, ¡qué le aproveche!... pero qué bien le habría venido a la pobre Rosa para poder desenvolverse en su nueva vida lejos de él ¿no?

Aunque de todo se sale, y la satisfacción de dejar atrás toneladas de malos tratos, es superior a todo.

Un beso.

LA PALABRA INVISIBLE dijo...

Excelente relato escrito, aunque el tema es demasiado triste y penoso.Coincido con Mabel, lamentablemente hay mucho machismo en esta sociedad y no siempre viene de los hombres."La violencia del cobarde" es un artículo de mi blog sobre el maltrato,por si te apetece, saludos y sigue así de bien.

Walter Portilla dijo...

Lo que pasa, Luisa! verdad? pero yo conozco casos del revés. De los que los chicos son los golpeados, aunque no lo creas (creo que te lo dije, no?).
La cosa es que los familiares permiten tal osadía como si por ese hecho (el de ser familia) exista el derecho.
Nadie debe permitir ser vejado de tal forma, ni el hombre ni la mujer. Una vez que se empieza con tales cosas, es mejor cada uno a su casita.
Lástima que Rosa no haya decidido dejarlo justo cuando Elías le diera la mitad, que se hubiera dado la gran farra! bien merecida, por supuesto.
Cosas de la vida amiga querida. vengo de varios días de extraviado pero ya repuesto y escibiendo como descosido. Mi abrazo gigantesco, como siempre y como nunca, pero permanente.

Luisa Arellano dijo...

Coincido contigo en todo lo que dices, Cristal, es la esclavitud más antigua y asumida que existe y a nadie parece importarle demasiado y se avanza, si, pero sólo a nivel legislativo y con mil fallos, la parte que nos toca asumir está pendiente justificándonos con mil excusas.

En aquel famoso escrito que tengo pendiente de terminar señalo, en nuestra sociedad, a las propias mujeres como culpables en una parte muy grande (demasiado) de que esta esclavitud se perpetúe, porque desde los hogares, donde la mujer tiene una función educadora enorme, se sigue potenciando el machismo y relegando a la mujer a un segundo plano de total dependencia. Si se educase en la igualdad, el respeto y el compañerismo se evitarían muchas cosas. Hay cambios positivos, pero van a la velocidad del caracol y también hay cambios sobre la igualdad, producidos por un feminismo mal entendido y peor aplicado, que han perjudicado y perjudican mucho a la mujer. Un hombre y una mujer, son diferentes (a dios gracias) su igualdad radica en que ambos son PERSONAS…

Tengo cerca a una mujer que empieza a luchar por salir del miedo, está en uno de los momentos más duros… y peligrosos en su camino hacia la búsqueda de su dignidad. Es terrible… estas cosas no deberían pasar nunca. No podemos cerrar los ojos a una realidad denigrante y bochornosa… os juro que llevo unos días con el corazón encogido, una cosa es saber que esto pasa y otra tenerlo casi pared por medio. Terrible.

Gracias por tus palabras Cristal, muchas, muchas gracias.

Luisa Arellano dijo...

Nancy, ojalá el relato arrancase también sensaciones a los maltratadores y los hiciese reflexionar, pero...

Apapachos grandotes.

Luisa Arellano dijo...

Hola, Jose,

Ya vi en tu blog el tema que me señalas y te dejé mi impresión. Es estupendo.

Y es cierto, esto es triste y penoso, ojalá seamos capaces de ponerle fin pronto.

Mil gracias, Jose.

un abrazo.

ybris dijo...

Pues a ver si con la primitiva se le olvida el pronto al cabronazo.
En realidad, tras la decisión de Rosa, es a ella a la que mejor primitiva le ha tocado.

Espléndido relato, triste y real como la vida misma.

Besos.

Verónica Rodríguez Orellana dijo...

Hola Luisa !
Pero que bien contado está me dejó expectante hasta el final. Ojalá que todas las mujeres que esten en silencio puedan gritar y dar dos vueltas a la llave y decir Nunca Más ! un abrazo

Antonio Castellón dijo...

Dolorosa historia, Luisa, pero con final feliz. Lo que me molesta es que Rosa, con su decisión tomada, se podía haber quedado un poquito más y haber aprovechado la nueva coyuntura, para salir más airosa y más 'rica', pero qué sabía ella...
Y eso es lo que me asombra y a la vez me j..., que la vida tiene a veces estos pliegues inoportunos, que te obligan a ignorar ciertas cosas favorables, simplemente porque no las ves.
En fin, por lo menos Rosa ha reunido el coraje para apostar por su vida, cosa que muchas mujeres aún no consiguen, porque están atenazadas por el miedo, un miedo que forma parte de la 'educación' recibida.

Un aplauso para Rosa, una interrogación para la vida y un abrazo para tí, amiga Luisa.

M. Angel dijo...

Relato duro, estremecedor y por desgracia real.

Placer adentrame en tus escritos.

Saludos sinceros.

CRISTINA GARCÍA BARRETO dijo...

Es tan duro y penoso el maltrato. Siempre retén en la memoria de quien lo sufre y nunca, nunca se borra.

Te felicito por tu narrativa tan dura pero tan real.

Un beso querida Luisa.

Cris.

Poseidón dijo...

Luisa,
llegue a tu blog por eso de "El blues de las encinas"
Encinas para mi es Extremadura, despues vi en tu perfil NAVALMORAL DE LA MATA, pues por ahi nasci yo..

Pero sobre todo te queria felicitar por tu relato, si es estremecedor, escalofriante..

Es increible que esos energumenos puedan destruir y hacer sufrir asi a otra persona, aun mas siendo alguien con quien compartes tu vida.
No es normal y se debe detener y parar, hacerlo saber y denunciar, quizas no sea suficiente..

Pero no podemos aguantar mas a gente asi que destruye vidas..

SI, se debe erradicar tomando medidas adecuadas,tb piesno que es una puñalada contra la humanidad..
abrazos

Luisa Arellano dijo...

Si, Walter, ya me contaste lo de tu amigo y recuerdo que hablamos entonces de este tema. Es lamentable la violencia siempre y cuando se da en una pareja que en principio se hicieron pareja para compartir la vida mucho más, da igual que el verdugo sea hombre o sea mujer.

El que se hable más de la violencia ejercida por hombres hacia las mujeres es sencillamente porque por cada hombre maltratado hay tropecientasmil mujeres maltratadas y asesinadas y nunca porque se nieguen los malos tratos a hombres que por desgracia también existen.

Gracias por acompañarme, Walter.

Un besote.

Luisa Arellano dijo...

Me temo que el cabronazo con dinero se hará mucho más cobronazo aún.

Ellas cuando son capaces de dar el paso y alejarse salen ganando, con dinero o sin él. Lo importante es que den el paso ¿verdad?

Un beso grandote, Ybris.

Luisa Arellano dijo...

¡Ojalá, Verónica, tus deseos se cumplan alguna vez, ojalá todo cambie!

Un beso grande.

Luisa Arellano dijo...

Antonio, es verdad que jode que después de llevar tanto tiempo "aguantando" la fortuna pase por su lado sin darle ni siquiera la ocasión de saberlo. Pero es que la vida nos quita muchas veces opciones o si no nos las quita, nos hace tirabuzones y podríamos aplicar lo de ¡manda güebos!

El deseo para todas estas mujeres es unánime, esperemos que de alguna forma les anime a plantar cara.

Gracias por tu presencia... estoy liada y te debo... hablar de rayos de luz oblicuos y de sueños de muerte, te adelanto que me han encantado. Iré en cuanto pueda.

Un beso

Luisa Arellano dijo...

Bienvenido, M. Ángel, como te dije en tu blog estoy encantada con tu visita.

Un abrazo

Luisa Arellano dijo...

Estas cosas son durísimas, tienes razón, Cris. Esperemos que terminen de una vez.

Gracias por acompañarme.

Te mando un beso grandote.

Luisa Arellano dijo...

¿Un paisano? ¿y casi de aquí? ¡qué alegría! bueno, bueno, qué ilusión me ha hecho tu mensaje, Poseidón. Espero que me digas cuál es tu pueblo ¡mira que podenos ser del mismo! :)

Soy una enamorada de las encinas... nuestras encinas... extremadura... ¡ay! que me pongo tontorrona y me sale la patria chica jejeje.

Ya he visto tu blog y volveré. Estaremos en contacto.

Un abrazo y dos besos enoremessss!!

Poseidón dijo...

Luisa,
que alegria leer tu respuesta.
mi pueblo es :
Almaraz del tajo,

naci claro ahi.
conozco bien todo por ahi, saucedilla, romangordo, logrosan, casatejada, talavera , el arro campo, el salto, la central , todo eso..
y claro navalmoral donde veniamos siempre cuando yo era un niño...pero despues nos venimos a francia...
cosas de la vida!!

Espero un comentario tuyo en mi blog..
seguire este tuyo con mucho gusto y tb con una grande ilusion, es muy interesante.
ya lo hable con mis amigos de blog, que tb les gusta y conversamos sobre las mujeres maltratadas, que cosa mas horrible, no podemos dejar que eso continue siempre..

besos para ti, hasta luego.

Luisa Arellano dijo...

¡El mundo es un pañuelo, Poseidón!

Yo viví en Almaraz desde los dos hasta los seis años, en una calle con un nombre precioso a más no poder: en la calle Cantarrana, allí nacieron dos de mis hermanos y Almaraz forma parte de mis vivencias y recuerdos infantiles... qué maravilla.

Dame un poquito de tiempo para ir a tu blog, pues esta semana voy sin tiempo apenas. Salgo mañana muy temprano de viaje a Sevilla y el lunes os contaré a todos.

Me gustaría que me escribieses a elpibor(arroba)gmail(punto)com para charlar de nuestras encinas y de nuestra tierra, paisano. :)

Un besazo

MarianGardi dijo...

Luisa tienes un premio en mi blog para ti, me hace ilusion entregartelo!!
Pasa cuando puedas
Besos

Amizade dijo...

Passámos para avisar que tens um prémio no nosso blog.

Parabéns!...

Rosario Alonso dijo...

Luisa tremendo relato que dibuja perfectamente la situación por la que atraviesasn tantas mujeres. Me ha gustado muchísimo por la fuerza que tiene. El final no me lo esperaba, pero ni con dinero, con tanto dinero, merece la pena permanecer al lado de semejante monstruo.

Chapeau y un besazo

Aseret dijo...

Muy buena esta historia. Y el señuelo final, de caramelo. El boleto premiado de la primitiva. Me lleva a la reflexión de lo injusta que llega a ser la vida con algunas personas o con nosotros mismos en diferentes momentos.
Quién realmente queda premiado, pues para mi, el premio gordo se lo lleva ella.
Un premio que no tiene precio.
Su libertad y descanso.
Un buen principio para encontrar su felicidad

Gracias Luisa por tan buen relato.
Me ha encantado.

María (lady) dijo...

Poeta de la encina, yo la espero en mi escalera con una gran sonrisa.

Besos

Luisa Arellano dijo...

María,

otras cuestiones me mantienen apartada, pero voy a tu escalera atendiendo tu llamada... ahrita mismo :)

Un beso

Luisa Arellano dijo...

A mi querida Marian Gardi y a mis nuevos y generosos amigos de Amizade, les doy las gracias por sus premios. Ya los tengo guardaditos y en cuanto pueda los luciré.

Besos para todos.

Luisa Arellano dijo...

Rosa, me alegra que hayas podido venir un ratito y dejarme tu opinión que valoro muchísimo.

Así de dura, y más, es la vida de tantas Rosas... a ver si conseguimos desprendernos de esta lacra.

Un besazo

Luisa Arellano dijo...

Gracias por tu sensibilidad y tu opinión Teresa.

Un abrazo

Waldstein dijo...

Creo que la historia de rosa no termina aquí. Como a cualquiera de esos engendros, el dinero le viene a poner en su sitio dentro de las botellas, donde se diluye y muere tanto el espíritu como la razón, y termina ahogado festejando su nueva riqueza (demasiada bondad para semejante monstruo).

Luisa Arellano dijo...

Waldstein, ante todo bienvenido a esta casa. Aquí hay un lugar para todo el que quiera acercarse y compartir y será siempre recibido con los brazos abiertos.

En cuanto al relato es cierto que en la vida real no terminaría ahí porque a los seres despreciables como éste, el dinero no les hace recuperar su status de ser humano respetable, sino que les ayuda en su carrera de destrucción. Ellas ganan y aunque la fortuna en principio les sea esquiva y deban seguir pasando penurias y privaciones hasta que su situación se normalice, pasado un tiempo serán seres libres y hasta, si la justicia cumple correctamente, recibirán su parte de premio en metálico.
Luego dar ese paso con firmeza las llevará siempre a ganar se mire desde el punto que se mire, aunque sé que desde su carcel es muy difícil poder entenderlo.

Un saludo de bienvenida.