04 mayo 2016

LA APUESTA


Puente en el Pantano de Valdecañas, (Imágen propiedad de L. Arellano)

Aquella mañana el teléfono no había dejado de sonar, los expedientes se acumulaban en su mesa y al comprobarlo comenzó a sentir una terrible sensación de ahogo a la vez que se nublaba todo a su alrededor. Se acomodó en el sillón aferrándose a los brazos del mismo con ansia, mientras la engullía un oscuro torbellino y su cuerpo se llenaba de sudor frío.

Despertó de repente e intentó llevarse las manos al pecho. Colgaba boca abajo, prendida de los pies y se balanceaba de un lado a otro del paisaje lleno de árboles y del susurro del agua que no lograba ver. Entonces recordó su apuesta con Paco: ¿Qué no soy capaz de saltar desde el puente?



Luisa Arellano

2 comentarios:

josé dijo...

sensaciones de un desafío, los tengo pero NO de tal magnitud, ni siquiera en los sueños.

Luisa Arellano dijo...

Tendrás que dejarte llevar, José. Nunca es tarde. Saludos. :)